Mi iridiscente.
Ya tenía algunos días sin volverme a sentir así. Comienzo a sentir de nuevo esa duda, esa sensación tan extraña que no sé cómo definir, e imagino muchas cosas. Pienso que realmente nunca has sentido algo hacia mí o que tal vez sí, pero soy tan tonto que no sé cómo hacer que sepas lo que yo siento; tan tonto, que quizá estoy mal interpretando las cosas y que tal vez… me estoy ilusionando perdidamente.
No sé si quererte es lo correcto, dicen que si uno no se arriesga no gana. Pero sigo viviendo con ese temor de volver a caer en tu sonrisa, enamorarme otra vez de tu voz y de tus pasos, que al final no suceda nada, para quedarme peor que antes.
Lo intentaré y espero que no me pase lo mismo, espero poder esta vez, aterrizar en tu corazón para luego… conquistarte.
No quiero que esto sea algo efímero, confío en lo que siento, y sé que tal vez esta oportunidad nunca se repita, comienzo a creer que haber esperado demasiado por que esto suceda, es mi camino hacia la felicidad, no me importa saber cuánto dure, no quiero saber por ahora de finales, sólo quiero comenzar esta historia que tiempo atrás se quedó inconclusa, y quiero que valga la pena.
Nunca te podrás imaginar cuánto te quiero, porque lo que siento no tiene números, razones, argumentos o explicaciones.
Te haré feliz y es una promesa.
Porque eres tú, mi iridiscente.
